10 Innovadores de Latinoamérica y Europa menores de 35 años que cambiarán el mundo

Estos jóvenes han sido seleccionados entre más de 100 candidaturas por el MIT Technology Review. Sus iniciativas buscan mejorar la vida de los que más los necesitan en diferentes ámbitos como la educación, la salud, seguridad o la energía.

Me satisface observar los emprendimientos que estos jóvenes plantean algunos ya los hemos visto antes por acá y hemos mostrado algún interés en implementarlos sin embargo; no se ha logrado el apoyo de las empresas interesadas. Es gratificante saber que jóvenes de Europa y Latinoamérica (donde figura una compatriota) están planteando alternativas innovadoras para dar solución algunos problemas en nuestro entorno.

A continuación, he elegido a los 10 innovadores menores de 35 años que siento que aportan mucho más con sus iniciativas:

1.- Vahakn Matossian (Reino Unido), 33

Matossian es el responsable de Hi Note y Touch Chord. Dos instrumentos musicales específicamente diseñados para que las personas con discapacidad puedan componer e interpretar melodías como cualquiera. Se controlan a través de la respiración para poder interpretar música sin necesidad de usar las extremidades. El primero está destinado principalmente a personas con menor o nula capacidad de movimiento de sus extremidades, pero sí de su cabeza. El segundo será empleado por individuos con capacidad motriz pero sin fuerza en los brazos.

2.- Arianna Salazar (Costa Rica), 29

De nada sirve que una ciudad tenga un diseño bonito y moderno si este no facilita el día a día de sus habitantes. ¿De qué sirve construir grandes avenidas principales si la ciudadanía se abarrota en otras rutas periféricas? ¿Para qué crear zonas verdes en partes de la urbe que sus habitantes nunca pisan? El planeamiento urbano debe basarse en un estudio racional de las necesidades de la población para ofrecerles las mejores soluciones. Pero eso no siempre pasa, y al final son las personas las que se ven obligadas a adaptarse a las ciudades en las que viven. Para darle la vuelta a este paradigma, el desarrollo del internet de las cosas y los análisis de big data pueden aportar valiosa información sobre los patrones de comportamiento de los pobladores para ayudar a los planeadores urbanos mejorar el diseño los espacios.

Esa es justo la información que ofrece la urbanista costarricense Arianna Salazar a través de BitSence. Esta investigadora doctoral en el MIT (EEUU) y cofundadora de  la compañía ha desarrollado una tecnología que combina hardware y software para detectar y analizar la actividad de los peatones e información ambiental (cantidad de luz, calidad del aire, temperatura, nivel de ruido, etcétera). Gracias a esta propuesta, Salazar ha sido elegida por MIT Technology Review en español entre los 35 ganadores de Innovadores menores de 35 Latinoamérica 2017.

3.- Eduardo Jorgensen (España), 25

Jorgensen ha desarrollado un algoritmo capaz de registrar y analizar información en tiempo real de los wearables que utiliza a diario un paciente (relojes, pulseras inteligentes, sensores, etcétera). El objetivo de este seguimiento es identificar diferentes patrones de comportamiento y predecir eventos de riesgo para esa persona. Con esta información, el algoritmo calcula las dosis de insulina necesarias en cada momento y envía una señal a un parche inteligente no invasivo y sin agujas que administra esa insulina en el paciente a través de la piel de forma automática. El sistema se comunica con el paciente mediante su app, que le muestra la evolución de sus niveles de glucosa y le ofrece recomendaciones para adoptar hábitos de vida más saludables.

4.- Anson Tou (Perú), 26

En los últimos años, el comercio electrónico (o e-commerce) ha experimentado un gran crecimiento en los países de América Latina y el Caribe. Según un estudio realizado por Tecnocom, el volumen de ventas se cuadriplicó en la región en sólo cinco años, generando alrededor de 66.700 millones de dólares (56.241 millones de euros) el año pasado. Para mejorar la situación, el empresario y emprendedor Anson Tou ha creado Qempo, una plataforma web que conecta a compradores en línea peruanos con viajeros que se desplazan al país para facilitar las compras internacionales y que le ha convertido en uno de los Innovadores menores de 35 Latinoamérica 2017 de MIT Technology Review en español.

5.- Daniel Wiegand (Alemania), 31

La startup Lilium ha desarrollado el primer avión eléctrico del mundo capaz de despegar en vertical. Tras un exitoso vuelo inaugural, los ingenieros que lo han creado están trabajando en una versión más grande que servirá como aerotaxi.

El avión ya es una estrella de YouTube. Un total de 1,5 millones de usuarios vieron cómo el primer avión eléctrico de despegue vertical se echó al cielo y realizó complejas maniobras sin contratiempos y sin grandes ruidos desde un aeródromo en Mindelheim en Bavaria. Aquí lo puedes ver!

6.- Nadim Curi (Uruguay), 33

Nadim Curi cree que los delincuentes se aprovechan de esta situación para actuar con mayor impunidad, por eso quiere hacer algo para cambiarla. Con ese objetivo el joven uruguayo ha creado CityCop, una app social de vigilancia ciudadana mediante la cual los ciudadanos alertan a la comunidad de situaciones de peligro.

«Waze ya ha demostrado que este enfoque funciona con el tráfico», comenta el visionario innovador. Gracias a la información sobre accidentes y atascos que facilitan los usuarios de la aplicación, Waze permite encontrar el camino más rápido. La idea de Curi es que CityCop muestre cuál es la ruta más segura. El joven explica: «Si estás pidiendo direcciones a un navegador GPS es porque no sabes por dónde vas. Ni siquiera Google maneja la información sobre seguridad».

7.- Kristina Tsvetanova (Austria), 29

Después de ver las dificultades de un amigo ciego para relacionarse con las nuevas tecnologías, Tsvetanova desarrolló Blitab, una tableta que muestra el texto en braille para dar autonomía a los discapacitados visuales. Desde la creación de la compañía, que lleva el mismo nombre que el aparato, se han realizado pruebas con resultados positivos en más de 3.000 probadores beta, buscando integrar el impacto social en su modelo de negocio.

Además del usuario individual final, la empresa también negocia con empresas y gobiernos para que adquieran su uso interno para los empleados de sus oficinas a un precio de mercado de, aproximadamente, 450 euros.

8.- Santiago Siri (Argentina), 34

Para Santiago Siri, haber nacido en Argentina implica querer cambiar las formas de la política y de la propia democracia. A su generación, «nativa digital y al mismo tiempo nativa democrática, después de tantos años de dictadura, le tocó el turno de entender cómo se conectan internet y la democracia«, opina el joven informático. Y eso es justo lo que está intentando.

La solución de Siri se basa en la cadena de bloques, o blockchain, la tecnología sobre la que se han construido criptomonedas como Bitcoin. Se trata de una base de datos distribuida, que actúa como registro contable. Toda transacción queda registrada de manera indeleble, la cadena de bloques añade un elemento más y esta información no está localizada en un único ordenador, sino que todos los que pertenecen a la red la comparten. Modificar uno de estos bloques de manera secreta es imposible. Esta virtud, simplificada, es la que hace a esta tecnología ideal para servir como médula espinal sobre la que sustentar un sistema de votaciones, que es lo que ha hecho Siri con su plataforma Sovereign. Pero en lugar de transacciones monetarias, su plataforma utiliza la cadena de bloques para certificar los procesos de votación a través de una plataforma de democracia participativa online.

9.- Loubna Bouarfa (Países Bajos), 34

OKRA analiza todas las fuentes de información disponibles para averiguar qué pacientes no están siendo atendidos y cuál es el tratamiento adecuado para ellos con mayor precisión y rapidez. A medida que recibe más y más datos, la plataforma va aprendiendo, realiza un seguimiento de las actividades y rastrea los resultados para poder ofrecer mejores ideas continuamente.

El aprendizaje automático proporciona una forma muy flexible de validar nuevos fármacos y nuevos tratamientos. Asimismo, ofrece información a otras partes interesadas en el ámbito de la atención médica sobre la enfermedad y la eficacia de los tratamientos.

10.- Manuel Piñuela (México), 34

El aire que nos rodea está lleno de energía. Las invisibles señales de radio, televisión, telefonía móvil y wifi son ondas electromagnéticas que no sólo transmiten información, también portan pequeñas cantidades de energía que podrían aprovecharse para recargar pequeños dispositivos, como los sensores y dispositivos de bajo consumo típicos de internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés). Y eso es justo lo que ha conseguido el ingeniero mexicano Manuel Piñuela. Su nueva tecnología es capaz de recargar las baterías de este tipo de aparatos a partir de la energía disponible en el ambiente. Y su empresa, Drayson Technologies, ya la ha implementado en sus líneas de dispositivos IoT para la salud y el estudio ambiental.

La energía ambiental es prácticamente omnipresente en el mundo desarrollado, el principal problema para aprovecharla es su baja intensidad, especialmente si se compara con la energía necesaria para emitir una señal. Para solucionarlo, Piñuela ha diseñado Freevoltun sistema capaz de reciclar esta energía cuando se presenta en una densidad mínima 150 nW/cm2, (una cifra más de 1.000 veces inferior a los umbrales máximos de exposición humana recomendados por la Unión Europea). Después, un rectificador la convierte en corriente continua de manera eficiente y, con ella, el módulo de gestión es capaz de suministrar suficiente potencia como para cargar por goteo pequeñas baterías.

QUIERES HACER UN COMENTARIO ?

Articulo tomado y adaptado de MIT Technology Review